Dicen que "lo bueno si breve, dos veces bueno". Puede que por breve haya sido tan bueno. Casi perfecto, aunque fugaz.
Es la misma sensación que cuando ves una "estrella fugaz". Te da el tiempo justo de decir: oh! y desaparece. Luego te quedas ahí, mirando, esperando volver a verla, pero no vuelve. Quizá veas otra, o quizá no, pero esa pasó de largo por delante de tus narices y te dejó ahí, mirando.
Lo raro es que te extrañes. Tú sabías que pasaría así de rápido, por eso es fugaz, así que lo sabías y hasta lo esperabas. También tenías claro qué era lo que querías... ¿ahora ya no?
Después de lo bueno queda el recuerdo, la sonrisa de oreja a oreja, las sensaciones vividas, el agradecimiento infinito y una pizca de tristeza. Como diría un amigo mío, hay que quedarse con lo bueno de las cosas, y lo vivido no te lo quita nadie, sobre todo lo bueno, aunque fugaz.



